El amor es el sentimiento principal que genera revolucionarios, ya que si no se ama a los demás, no llega el sentimiento de dolor ante lo mal hecho ni el deseo de luchas por un mundo más justo.
Nunca hasta ahora había oído a la hija del Che expresar sus recuerdos sobre su padre, como ella lo vio como hombre, esposo y padre. Los niños sienten el amor por corta edad que tengan y lo que ella expresa es lo que sintió y le expresó su papá, no el héroe ni el estratega militar, sino el ser humano que le dio cariño.
Debemos verlo así también, como hombre, con errores y virtudes. Debemos imitar su sentido de justicia, deseo de libertad y amor por los demás. Solo así seguiremos haciendo revolución.