Evidentemente la condición humana nos debe llevar a amarnos unos a los otros, aunque no es lo que hoy acontece en gran parte del planeta que habitamos. El propio Che reconocía que el hombre se ha convertido en el lobo del hombre. En el hogar es donde primero se aprende a amar pues éste es el primer escenario que nos acoge, después nos insertamos en instituciones educativas y en la comunidad de donde también recibimos influencias que marcan los sentimientos, las virtudes, los valores, los principios. El Che por sobre todo lo que hizo es expresión de gran sensibilidad humana hacia la familia que le trajo al mundo, hacia la familia que él creó y hacia la humanidad toda. La sed de justicia, de libertad y amor lo llevó a convertirse en lo que es hoy, un paradigmático ciudadano del mundo.