Los padres no siempre poseen el cariño y el respeto de sus hijos, pues este hay que cultivarlo cada día. ¿A qué hijo no le gustaría tener un padre como el Che? Un hombre capaz de combinar la ternura familiar con sus responsabilidades de revolucionario.
Como amigo incansable, que soñó con la libertad de los pueblos de América, y ofrendó su vida por ese sueño.

