En Junio de 2012, 6 años después de haberse inaugurado la Cátedra Honorífica: “Ernesto Che Guevara”, el grupo de estudiantes que cursaban en aquel momento el primer año de la carrera de Medicina en el Policlínico Universitario; “Héroes del Moncada”, perteneciente a la Facultad de Ciencias Médicas: “Manuel Fajardo”, junto a estudiantes que cursaban otros años de la carrera, y que habían resultado los más integrales de sus brigadas, acompañados de los profesores y tutores de formación del policlínico, realizamos un viaje a la ciudad de Santa Clara.
Visitamos el histórico Memorial Che Guevara, donde están depositados los restos del Che y sus compañeros de guerrilla, sitio de obligada visita para aquellos que creen, aspiran y luchan por un mundo mejor.
Luego nos trasladamos al interesante Museo Memorial del Tren blindado.
Uno de los hechos más relevantes de la última etapa de nuestra gesta insurreccional, fue la acción de descarrilamiento y asalto de un tren blindado de la tiranía batistiana llevada a cabo por las tropas rebeldes de la columna No.8 “Ciro Redondo”, el 29 de Diciembre de 1958. Es por esto que el 29 de Diciembre de 1971, se erige un monumento a dicha acción en su propio escenario histórico. Allí estudiantes y profesores, aprendimos que años más tarde este monumento adoptaría una nueva concepción artística. Hoy el monumento cuenta con cinco elementos escultóricos, que representan las acciones realizadas por los rebeldes, así como cuatro vagones originales y el buldócer utilizado para levantar la línea férrea. Los vagones ambientados en su interior muestran fotos de los acontecimientos.
Voceros, medios de comunicación han querido desvirtuar la verdadera imagen del Che Guevara, pero el Che es un símbolo, su ejemplo se agiganta, se multiplica, los poetas lo inmortalizan en sus versos, los trovadores y artistas plásticos multiplican su imagen en cada creación.
Un regalo para todos resultó contemplar la escultura de Ernesto Che Guevara, ubicada en lo que fuera la segunda comandancia del Che, durante la batalla de Santa Clara, hoy la sede del Comité Provincial del Partido.
Cada detalle de la escultura tiene un importante significado. En la cabeza la boina con la estrella solitaria, identifica su grado de comandante y su individualidad dentro de los combatientes. En su pecho el infinito es recorrido por dos niños, uno parte al sol y el otro a la luna. Un camino en que somos iguales y a la vez diferentes. En su bolsillo lleva un libro de Don Quijote, donde él se presenta como aquel caballero jinete con la adarga al brazo. En su cuerpo escena de su vida, el recorrido en motocicleta por el Sur de América. Enérgico el Che camina entre sus recuerdos. En su brazo la dulce imagen de un niño es el futuro.
El Che era un amante de los libros, de la literatura, de la poesía, de la cultura y hoy artistas de todo el mundo, también permiten que sus verdades, criterios, vivencias y convocatoria a la lucha, nos permitan crear nuevas páginas de historia y de gloria.
Adjuntamos a este comentario, imágenes del viaje realizado a Santa Clara.