La educación en salud juega un papel clave en este proceso, potenciando la participación comunitaria de las siguientes maneras:
. Empoderamiento comunitario
La educación en salud fortalece las capacidades de la población para entender los determinantes sociales y ambientales que afectan su salud. Esto permite que la comunidad participe de manera más informada y crítica en el ASIS, aportando datos cualitativos y priorizando problemas desde Identificación conjunta de problemas
Cuando la comunidad está educada en temas de salud, puede contribuir activamente** en la recolección de datos, la identificación de riesgos (como enfermedades crónicas, vectores transmisores o condiciones ambientales) y la propuesta de soluciones. Esto enriquece el ASIS con información más contextualizada.
Mayor adherencia a las intervenciones sanitarias
Una población educada en salud comprende mejor las acciones propuestas por el EBS, lo que facilita la mplementación de medidas preventivas y promocionales. Esto se refleja en una mayor participación en campañas de vacunación, higiene comunitaria y prevención de enfermedades.
Promoción de la intersectorialidad
La educación en salud fomenta la colaboración entre sectores como educación, saneamiento y organizaciones comunitarias. Esto permite que el ASIS no sea solo un diagnóstico médico, sino un
Aálisis integral con enfoque en los determinantes sociales de la salud.
Sostenibilidad de las acciones de salud
La participación comunitaria, reforzada por la educación, garantiza que las soluciones propuestas en el ASIS sean más sostenibles, ya que la comunidad se apropia de las estrategias y las mantiene en el tiempo (ej.: higienización, alimentación saludable, prevención de dengue).
. Retroalimentación constante
Una comunidad educada puede ealuar críticamente las acciones derivadas del ASIS y proponer ajustes, lo que mejora la calidad de la atención primaria y fortalece el vínculo entre el EBS y la población.
Conclusión
En Cuba, donde la atención primaria es la base del sistema de salud, la ducación en salud es un pilar para la participación comunitaria efectiva en el ASIS
No solo mejora la calidad de los diagnósticos locales, sino que también promueve la corresponsabilidad entre los profesionales de la salud y la población, logrando intervenciones más efectivas y culturalmente adaptadas.