La ética a partir del uso de las tecnologías para el aprendizaje y el conocimiento favorece procesos confiables y formativos en el proceso pedagógico universitario basado en principios que solidifican la educación cubana, propiciando la dinamización y participación ética consciente en la búsqueda del conocimiento desde formas innovadoras de aprendizaje.
Desde otra arista, contribuye a la formación de valores, convicciones, juicios éticos, hábitos y una actitud responsable ante la tecnología y el acceso abierto a la información enalteciendo la ética y los principios que sustentan la educación en Cuba sin olvidar que provoca un impacto de carácter cultural, no solo por la labor sistematizada del estudiante, profesores e investigadores, y demás personal
Un código de ética para la educación virtual tiene misión distinta a la de ser una normativa para juzgar comportamientos buenos o malos. Tiene dimensiones pedagógicas y axiológicas para la reflexión de los participantes sobre sus decisiones y consecuencias. Las instituciones deben configurar sus códigos de ética para que directivos, gestores, profesores y estudiantes tengan un referente institucional para el cuidado de sus comportamientos.