La IA de por sí, implica la manipulación de gran cantidad de datos e información. El desafío respecto al uso de la IA es justo el tratamiento ético que hagamos de la aplicación de esta tecnología. La IA podrá resolver grandes problemas, pero no podrá conocer si lo sugerido es justo, correcto, ético. Muy probablemente podrá encontrar o sugerir diagnósticos al recopilar información puntual de un paciente y hacerlo con gran precisión, pero no puede sustituir la relación médico paciente ni interpretar factores que pueden parecer subjetivos como el estado emocional de un paciente.
El razonamiento crítico es importante en todo momento y educar con la óptica de que es una herramienta poderosa a nuestro servicio, no con el criterio de que todo lo puede resolver una IA y que debe asumirse infaliblemente la solución devenida de la aplicación de estas tecnologías.