Al reflexionar sobre el diseño, producción y evaluación de los REA para la virtualización de la enseñanza de la bioestadística en ciencias médicas, considero que estos procesos deben responder a una verdadera intención educativa y no al simple hecho de pasar contenidos a formato digital:
-Durante la etapa de diseño, es fundamental partir de las necesidades reales de los estudiantes en formación: identificar los conceptos estadísticos que resultan más complejos y en qué contextos clínicos o investigativos los enfrentarán, para seleccionar formatos (casos interactivos, guías prácticas, entre otros) que realmente faciliten la comprensión y la transferencia del conocimiento a su quehacer profesional.
-La producción de REA nos desafía a pasar de ser consumidores a creadores colaborativos, aprovechando herramientas sencilas y recursos existentes para adaptarlos a nuestra realidad epidemiológica cubana, respetando las licencias abiertas y documentando de forma adecuada los metadatos que faciliten su localización y reutilización por otros colegas.
-La evaluación de estos recursos no puede limitarse a encuestas de satisfacción, sino que debe indagar en su impacto real: ¿generan aprendizajes transferibles a la práctica clínica o investigativa? ¿mejoran la capacidad de interpretar la evidencia científica? ¿resultan culturalmente pertinentes y accesibles?
Establecer un intercambio constante con estudiantes y profesores que permita retroalimentar y enriquecer los materiales de forma permanente nos permitirá ir mejorando los recursos de forma continua, construyendo un repositorio institucional dinámico que contribuya a formar profesionales más capaces de tomar decisiones basadas en datos.