Estimado y querido, Prof. Eduardo
Pomares y todo su equipo de investigación:
Es un honor saludarles
desde Cabinda, Angola y felicitarles por la excelencia de este trabajo. Como
profesor de Fisiología Médica, considero que su propuesta aborda una de las
necesidades más críticas en la formación médica actual: la capacidad del
estudiante para explicar los fenómenos biológicos más allá de la simple
descripción.
La inclusión de la autoevaluación
como descriptor con peso académico (30% de la tarea) es una innovación
pedagógica de alto impacto. Esta práctica obliga al estudiante a salir de la
pasividad y entrar en el terreno de la metacognición, lo cual es la base
de la autorregulación del aprendizaje que tanto necesitamos fomentar en
nuestras facultades.
En la enseñanza de la
Fisiología, donde los mecanismos de regulación son complejos, contar con una
herramienta validada que evalúe la claridad en el esclarecimiento de vínculos
es fundamental para garantizar la calidad educativa.
¡Enhorabuena por este
faro que ilumina la transformación de la docencia médica!
Un fuerte abrazo,
Prof. Dr. Roberto
Francisco Corredera Guerra